martes, 15 de septiembre de 2026
México

Especialistas urgen elevar inversión educativa al 8% del PIB nacional

Tras la publicación de los resultados PISA 2025, expertos señalan la necesidad de incrementar el presupuesto educativo para revertir el rezago académico en México.

Redacción Palabra Abierta
Foto: eleconomista.com.mx

Especialistas en políticas públicas y miembros de la comunidad académica han señalado esta semana la urgencia de incrementar la inversión en educación hasta alcanzar al menos el 8% del Producto Interno Bruto (PIB). Este llamado surge tras la reciente publicación de los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) 2025 por parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), los cuales reflejan desafíos significativos en el desempeño escolar a nivel global, incluyendo una tendencia preocupante en las habilidades de lectura y matemáticas.

El análisis de los datos internacionales, difundidos el pasado 8 de septiembre, subraya la necesidad de que la Secretaría de Educación Pública (SEP) y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) coordinen una estrategia de financiamiento a largo plazo. Según expertos, la infraestructura escolar y la capacitación docente requieren una inyección de recursos sostenida para cerrar las brechas de aprendizaje que se han hecho evidentes en las mediciones más recientes de la OCDE.

Representantes de diversas organizaciones civiles han propuesto que el Congreso de la Unión priorice la asignación de recursos en el próximo ejercicio fiscal. La argumentación central sostiene que, sin una inversión equiparable a las recomendaciones internacionales de organismos como la UNESCO, los esfuerzos institucionales por mejorar la calidad educativa podrían resultar insuficientes para enfrentar las exigencias del mercado laboral actual y la competitividad internacional del país.

Por su parte, el equipo de analistas que evalúa el impacto de la educación en la economía nacional ha enfatizado que el gasto en ciencia, tecnología y educación básica no debe considerarse un gasto corriente, sino una inversión estratégica. De acuerdo con las proyecciones discutidas en foros académicos, destinar el 8% del PIB permitiría la modernización de los planteles educativos y la implementación de programas de actualización constante para los maestros, elementos clave para elevar los estándares nacionales reportados en las evaluaciones de desempeño.

Finalmente, se espera que el debate sobre el presupuesto educativo tome fuerza en la Cámara de Diputados durante los próximos meses. La discusión no solo se centrará en el monto total de los recursos, sino también en los mecanismos de transparencia y rendición de cuentas que garanticen que cada peso invertido se traduzca en una mejora real y verificable de las competencias de los estudiantes mexicanos en el corto y mediano plazo.

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