martes, 15 de septiembre de 2026
Tecnología

México proyecta construir la mayor planta desaladora de América Latina

Ante la crisis hídrica en el norte del país, el gobierno federal propone una megaobra para potabilizar agua de mar y abastecer a las ciudades con mayor déficit.

Redacción Palabra Abierta
Foto: xataka.com.mx

El Gobierno de México ha presentado un plan estratégico para mitigar la crisis de escasez de agua que afecta gravemente a las zonas urbanas del norte del territorio nacional. La propuesta consiste en la construcción de la que sería la planta desalinizadora más grande de América Latina, una infraestructura diseñada para transformar agua de mar en recurso apto para el consumo humano y uso industrial, buscando reducir la dependencia de los acuíferos sobreexplotados.

Esta iniciativa, coordinada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales en conjunto con especialistas en gestión hídrica, responde a la creciente demanda de los municipios fronterizos y costeros que han enfrentado temporadas de sequía prolongada. El proyecto busca garantizar la seguridad hídrica a largo plazo mediante una tecnología de ósmosis inversa, la cual permitiría inyectar un volumen significativo de agua potable directamente a las redes de distribución municipal de las entidades más afectadas.

El alcance de la obra contempla no solo la planta de tratamiento, sino también la infraestructura necesaria para el bombeo y transporte del líquido hacia los centros de población con mayor densidad y menor disponibilidad de fuentes naturales. Las autoridades han enfatizado que el desarrollo de este complejo requerirá de un análisis técnico riguroso sobre el impacto ambiental en las costas, asegurando que el proceso de desalinización cumpla con las normativas ecológicas vigentes para la preservación de los ecosistemas marinos.

Aunque el proyecto aún se encuentra en etapa de planeación y diseño técnico, fuentes de la administración federal señalan que se busca atraer inversión mediante esquemas de colaboración público-privada. La viabilidad financiera está siendo revisada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, bajo el objetivo de que la planta se convierta en una pieza fundamental de la estrategia nacional de infraestructura hidráulica para los próximos años.

La construcción de esta desaladora representaría un cambio en el paradigma de abastecimiento en México, tradicionalmente enfocado en la extracción de aguas superficiales y subterráneas. De concretarse, las ciudades beneficiadas dejarían de depender exclusivamente de las lluvias estacionales, estableciendo un precedente en el manejo de recursos hídricos en una región marcada por el estrés hídrico constante.

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